Todos los días me paro a las 8:05 am frente al mostrador del kiosko de café en la oficina. Al verme y sin titubear la amable dependiente grita a sus ayudantes, - Un capuchino sin azúcar – , me cobra con una sonrisa y me invita con la mirada a pasar del otro lado del mostrador, para que le de gular al siguiente cliente en la linea. En ese momento, aunque me siento halagado de que recuerde mis apetencias, me es inevitable pensar – Vaya si soy predecible!!-. Yo respondo tratándola de sorprender de cuando en cuando, tirándole un -Hoy con leche descremada, por favor-, pero siendo totalmente honesto prefiero la versión regular… aunque me haga predecible. Es inevitable; en la comodidad de lo cotidiano, lo conocido se hace costumbre.
Así vivimos, buscando la certeza de lo conocido: a los 18 vas a la universidad, al llegar a los 25 consíguete un buen trabajo, a los 30 más te vale haber acumulado un patrimonio decente y corre para casarte que si no te toca una muy vieja… De allí… el resto de tu vida… (Completa ambigüedad.. Treinta anos de absurda planificación y luego… el limbo. Sera cierto??)
Sin espíritu de canonizar a los 30, encontré este blog, que habla de famosos muertos antes de los 30, los invito a que lo vean:
"No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos qué forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo", Hoy me desperte pensando en las actividades que debia realizar, como de costumbre me levante tarde, sali corriendo de la ducha, tarde 10 minutos en saber que ponerme, tome un vaso de leche recien preparada, conduje el automovil por toda la avenida reforma pensando en los baches creados por el triste invierno.. y en medio de la cola medite un poco sobre lo que es mi vida actualmente. Me llamo la atencion una mujer con un bebe en brazos a la cual siempre le doy una moneda cuando paso por este semaforo.. se acerco y yo con cara de lamento le comente que no llevaba monedas. Me sorprendio su actitud de enojo. Me hace pensar lo que lei en su blog. La rutina nos hace ser predecibles. Pero.. esto no nos identifica como personas? Que seria de mi sin mi cafe con leche con 1 cucharada de azucar? Que seria de usted sin su closet arreglado a su manera?.. sin su cuaderno desordenado y ordenado a su manera? Yo e descubierto que para que alguien nos prediga debe saber de nosotros, algo tuvo q haber llamado su atencion para conocernos de esa manera.. Al final ser predecibles no es el problema.. el problema es esclavizarnos a nosotros mismos a nuestra rutina sin permitirnos vivir mas alla que respirar dentro de cuatro paredes. Ver mas alla que la muchacha del cafe.. ver a la compañera que sabe lo que me gusta y por eso me hace sentir especial. :)
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