jueves, 30 de septiembre de 2010

Los 30… y el café sin azúcar

Todos los días me paro a las 8:05 am frente al mostrador del kiosko de café en la oficina. Al verme y sin titubear la amable dependiente grita a sus  ayudantes, - Un capuchino sin azúcar – , me cobra con una sonrisa y me invita con la mirada a pasar del otro lado del mostrador, para que le de gular al siguiente cliente en la linea.  En ese momento, aunque me siento halagado de que recuerde mis apetencias, me es inevitable pensar – Vaya si soy predecible!!-.  Yo respondo tratándola de sorprender de cuando en cuando, tirándole un -Hoy con leche descremada, por favor-, pero siendo totalmente honesto prefiero la  versión regular… aunque me haga predecible. Es inevitable; en la comodidad de lo cotidiano, lo conocido se hace costumbre.
Así vivimos, buscando la certeza de lo conocido: a los 18 vas a la universidad, al llegar a los  25 consíguete un buen trabajo, a los 30 más te vale haber acumulado un patrimonio decente y corre para casarte que si no te toca una muy vieja… De allí… el resto de tu vida… (Completa ambigüedad..  Treinta anos de absurda  planificación y luego… el limbo.  Sera cierto??)
Sin espíritu de canonizar a los 30, encontré este blog, que habla de famosos muertos antes de los 30, los invito a que lo vean: